Desafiando el ADPIC-plus

Monitoreamos las negociaciones comerciales y desafiamos los intentos por proteger la propiedad intelectual a expensas de la salud pública.

Contexto

Bajo el pretexto del libre comercio y la cooperación económica, las naciones ricas como Estados Unidos y la Unión Europea negocian y firman tratados de libre comercio (TLC) con países de bajos y medianos ingresos (PBMI). En dichos acuerdos los países más ricos presionan por una estricta protección de los derechos de propiedad intelectual que beneficie a sus intereses económicos. En los acuerdos bilaterales, estos países insisten en incorporar normas y compromisos para la protección de la propiedad intelectual que van más allá de los estipulados bajo el acuerdo de comercio relacionados con aspectos de derechos de propiedad intelectual (ADPIC). Esos acuerdos, que con frecuencia se negocian a puertas cerradas, a menudo obligan a las naciones en desarrollo a dejar de lado aspectos de salud pública a cambio de acceso a los mercados y mejores aranceles.

Los acuerdos comerciales a menudo obligan a las naciones en desarrollo a dejar de lado aspectos de salud pública a cambio de acceso a los mercados y mejores aranceles.

La industria farmacéutica hace lobby ferozmente a sus propios gobiernos para estos acuerdos, que incluyen las llamadas obligaciones “ADPIC-plus”. En el área de la salud pública, las obligaciones ADPIC-plus son las disposiciones sobre protección de la propiedad intelectual que van más allá de lo que es solicitado por los ADPIC, y que restringen el uso de flexibilidades y salvaguardas de salud pública contempladas en ADPIC. De esta manera, al firmar esos acuerdos los países de bajos y medianos ingresos socavan inadvertidamente el acceso a medicamentos asequibles.

Algunos de los tratados de libre comercio (TLC) existentes y otros propuestos disponen severas restricciones al uso de las flexibilidades relacionadas con, por ejemplo, el alcance y la calidad de las patentes. Algunos acuerdos prohíben a los países declarar la no patentabilidad de los medicamentos y métodos existentes, o de nuevos usos o tratamientos. Las negociaciones para TLCs también se han utilizado para restringir las flexibilidades cuya utilidad es promover la calidad de las patentes, prohibiendo el mecanismo de las oposiciones previa a la concesión de patentes. Algunos TLC existentes también restringen las razones por las que los países pueden conceder licencias obligatorias. Mientras que el ADPIC otorga a los países la facultad de decidir cuándo y por qué conceder dichas licencias, los acuerdos de libre comercio pueden restringir los argumentos para que pueden ser utilizados, por ejemplo, solamente en situaciones de emergencia nacional.

Los acuerdos bilaterales de EEUU y la UE también incluyen la protección de exclusividad de datos. Esto restringe el uso de datos de pruebas clínicas de productos farmacéuticos por parte de las autoridades reguladoras para aprobar medicamentos genéricos. Dicha protección impide que los productores de genéricos utilicen estos datos para establecer la eficacia y seguridad de sus productos, lo que en algunos casos requiere la repetición, cara y poco ética, de ensayos clínicos. Como consecuencia se retrasa la entrada de medicamentos genéricos en el mercado. La exclusividad de datos puede tener lugar incluso si no existe protección de las patentes, y también puede limitar el ejercicio de la concesión de licencias obligatorias.

Qué hacemos

Vigilamos las negociaciones comerciales que estén teniendo lugar. Trabajamos en estrecha colaboración con los gobiernos y actores clave para incrementar la transparencia y rendición de cuentas para garantizar que tanto el público como los expertos en salud cuenten con oportunidades reales e importantes de participación en los procesos de negociación. Buscamos rechazar cualquier disposición que reduzca las salvaguardas proporcionadas por las flexibilidades de los ADPIC en acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales.