Los retrasos en la tramitación de patentes multiplican los esfuerzos por ampliar los plazos de las patentes farmacéuticas en Tailandia y Brasil, según los activistas contra el sida

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Por distintas razones, Tailandia y Brasil tienen enormes retrasos en la tramitación de las solicitudes de patentes de productos farmacéuticos. El retraso en el examen de las patentes genera, en estos países, presiones tendientes a ampliar los plazos de protección por patente en perjuicio del acceso a medicamentos a precios asequibles, afirman las organizaciones de lucha contra el sida.

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El “examen de la actividad inventiva” crea atolladero en la tramitación de patentes en Tailandia

Se necesitan de 5 a 8 años para que se examine una patente en Tailandia debido al procedimiento del examen de la actividad inventiva adoptado por el Departamento de Propiedad Intelectual de Tailandia (DIP), afirmó Chalermsak Kittitrakul, coordinador de las campañas de promoción del acceso a los medicamentos de AIDS Access Foundation. Cuando se presenta una solicitud de patente al DIP, el organismo envía una notificación oficial al público. La protección mediante patente comienza en la fecha de presentación de la solicitud y se extiende durante hasta un plazo máximo de 20 años. Si no se inicia un procedimiento de oposición, o si se impugna una solicitud pero posteriormente se acepta, el solicitante tiene la opción de esperar cinco años antes de presentar una solicitud para iniciar el proceso de examen, explicó.

Un estudio realizado con el apoyo del DIP y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Tailandia determinó que el gran retraso en el examen de las patentes se debe tanto al examen de la actividad inventiva como a las gestiones de la industria farmacéutica multinacional, afirmó Chalermsak. Además agregó que, dado que la protección por patente comienza al presentar una solicitud, las empresas farmacéuticas multinacionales suelen enviar notificaciones legales amenazadoras a los fabricantes de medicamentos genéricos que procuran producir un fármaco similar, incluso si aún no se sabe con certeza si la patente se concederá. Las empresas también aprovechan las lagunas existentes en el proceso de examen de patentes, explicó: el estudio, que un equipo académico llevó a cabo sobre la renovación permanente de la validez de las patentes de medicamentos que abarcó las patentes y solicitudes de patentes comprendidas entre los años 2000 y 2010, demostró que la mayoría de las solicitudes de examen de la actividad inventiva para las patentes de medicamentos se presentan al DIP en el cuarto y quinto año.

“Las grandes empresas farmacéuticas no tienen nada que perder si aprovechan las lagunas jurídicas, además de enviar cartas amenazadoras a las empresas de medicamentos genéricos o incluso a los hospitales que están sopesando la compra de medicamentos genéricos”, sostuvo Chalermsak en un correo electrónico. Los fabricantes locales de medicamentos prefieren “retirarse” antes que arriesgarse a la posibilidad de tener que pagar daños y perjuicios si se concede la patente.

AIDS Access Foundation planteó estas cuestiones hace dos años cuando el DIP solicitó al primer ministro de Tailandia que tratara de encontrar una solución al retraso en la tramitación de patentes, que incluía alrededor de 20 000 solicitudes de patentes, 3 000 de las cuales se relacionaban con productos farmacéuticos, indicó Chalermsak. Cuando el funcionario propuso dictar un decreto para acelerar el examen de las patentes, la fundación se opuso y alegó que si se aceleraba el proceso de patentes se podría perjudicar al público. Explicó que se había celebrado una reunión a la que asistieron la FDA de Tailandia, el DIP, otros organismos gubernamentales, grandes empresas farmacéuticas, organizaciones de la sociedad civil y otros actores, luego de la cual se suspendió el tratamiento del tema por dos años.

La lentitud del sistema de concesión de patentes ha ejercido presión en Tailandia para que se adopten disposiciones tendientes a ampliar los plazos de las patentes; estas disposiciones amplían la protección por patente más allá de los 20 años que exige el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de la Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) de la Organización Mundial del Comercio en el marco de los tratados de libre comercio, afirmó Chalermsak.

Ni el DIP ni la Asociación de Fabricantes e Investigadores Farmacéuticos ni la Asociación de Fabricantes Farmacéuticos de Tailandia realizaron ningún comentario al respecto.

El sistema de examen de patentes de Brasil está “desbordado”

En Brasil también hay un importante retraso en la tramitación de las patentes de productos farmacéuticos, afirmó Pedro Villardi, coordinador del Grupo de Trabajo sobre Propiedad Intelectual (GTPI), con sede en la Asociación Brasileña Interdisciplinar de Sida (Associação Brasileira Interdisciplinar de Aids Observatório Nacional de Políticas de Aids, ABIA). Hay alrededor de 216 000 solicitudes de patentes en trámite, de las cuales casi 24 000 están clasificadas como A61K (preparaciones de uso médico, dental o higiene), indicó.

A diferencia de Tailandia, la causa del retraso es la falta de examinadores de patentes, ya que hay solo 326 para todos los campos técnicos, explicó Villardi. Cada examinador debe analizar alrededor de 114 solicitudes a la vez, lo que constituye un marcado contraste respecto de la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos, en la cual hay 64 solicitudes por examinador, añadió. Además de la abrumadora cantidad de solicitudes, el gobierno no está invirtiendo en la infraestructura de examen a fin de garantizar que las condiciones sean las mejores para incentivar la productividad, indicó. El intento más reciente de solucionar el problema fue un proceso de “aprobación automática” de todas las patentes en trámite, que se ha bloqueado hasta ahora porque es una medida sumamente controvertida, ha recibido duras críticas y no ha eliminado el retraso a largo plazo, explicó.

En forma paralela, se han firmado varios acuerdos para establecer un procedimiento acelerado de examen de patentes, una forma artificial de solucionar el retraso mediante la reducción de la autonomía de Brasil para realizar sus propios exámenes de patentes conforme a sus propias normas, indicó Villardi.

El artículo 40 crea “más años de monopolio”

Además de todas esas cuestiones, Brasil tiene una ley que amplía la protección por patente si el proceso de examen demora más de 10 años, expresó Villardi. Conforme al artículo 40 de la Ley de Propiedad Industrial de Brasil, “todo plazo que exceda los diez años se traduce en más años de monopolio”. Por ejemplo, si se presentara una solicitud de patente en el año 2000 y se concediera una patente, la protección duraría hasta 2020. Sin embargo, si el examen demorara 12 años, la patente sería válida hasta 2022.

“Esto se considera una disposición ADPIC plus y es la disposición que más se utiliza de la ley de propiedad intelectual de Brasil, dado que el tiempo promedio que lleva el examen de una patente de productos farmacéuticos en Brasil es de 12 años”, explicó Villardi. Por otra parte, afirmó que una gran proporción de las patentes farmacéuticas están ahora sujetas a estas disposiciones, lo que favorece a la mayoría de las empresas farmacéuticas multinacionales que han presentado solicitudes de patentes centenares de veces.

Villardi agregó que el artículo 40 afecta el acceso a los medicamentos, ya que se amplían los monopolios existentes sobre medicamentos esenciales. La compensación no se justifica porque el retraso en el examen de la patente no perjudica al solicitante, indicó. Por el contrario, durante la “larga espera”, los productos ya están en el mercado y no enfrentan ningún tipo de competencia, dado que cualquier rival que se arriesgue a ingresar al mercado podría verse obligado a pagar daños y perjuicios retroactivos si se concede la patente, advirtió.

Los solicitantes obtienen un doble beneficio como resultado del retraso: primero con el monopolio de facto y posteriormente, si se concede la patente, con más años de monopolio, expresó Villardi. Además señaló que, dado que por cada medicamento ya patentado hay en promedio otras ocho solicitudes de patente presentadas, el retraso es también el resultado del patentamiento excesivo en el sector farmacéutico por parte de las empresas multinacionales.

Ni el Instituto Nacional de Propiedad Industrial ni InterFarma, que representa a los laboratorios nacionales e internacionales de investigaciones farmacéuticas, respondieron cuando se les solicitó que expresaran comentarios al respecto.

Créditos de las imágenes: ABIA

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