Brasil

En Brasil hay 780.000 personas que viven con el VIH, de las cuales 405.000 bajo tratamiento antirretroviral. Todos los pacientes reciban tratamiento gratuito y universal del sistema de salud pública.

El problema

El sistema público de salud ofrece acceso universal al tratamiento del VIH/SIDA, pero los precios y los abusos al sistema de patentes amenazan la sostenibilidad de esta política. En la actualidad las restricciones presupuestarias están desacelerando el ritmo de introducción de mejores tratamientos, afectando de esta manera los derechos de las personas que viven con VIH (PVVIH) en el país.

Las patentes inmerecidas vigentes hacen que Brasil pague mucho más por algunos medicamentos que ya están disponibles en versiones genéricas más baratas en otros lugares. En el caso de medicamentos más recientes, las empresas son reacias a ofrecer descuentos sustanciales a Brasil por temor a los efectos en otros mercados. Como resultado, el presupuesto disponible para el programa de VIH/SIDA no coincide con el costo creciente de ofrecer a los pacientes los tratamientos que necesitan para mantener una vida saludable.

Las medidas de las que el país dispone para frenar abusos del sistema de patentes y precios excesivos están infrautilizadas por el Estado o bajo ataque de parte de empresas farmacéuticas multinacionales. Por otra parte, hay un sobreuso de parte de las empresas de las medidas que garantizan una fuerte protección y extensión de las patentes. Debe encontrarse un equilibrio en el régimen de patentes brasileño para garantizar los derechos de las PVVIH y de todos los pacientes que precisan del sistema de salud pública, con sus principios de universalidad y equidad.

El contexto

El sistema de salud público universal de Brasil es el más grande del mundo: proporciona medicamentos esenciales gratuitos y a través suyo se atienden 100 millones de personas. Su mantenimiento y financiación son un desafío permanente.

La protección de propiedad intelectual impuesta por el acuerdo sobre los ADPIC ha sido un factor importante en los espectaculares aumentos de precio de nuevos medicamentos. Esto ha comenzado a amenazar la capacidad de Brasil para mantener su promesa de proporcionar una atención de salud gratuita y universal a su pueblo.

La actual Ley de patentes fue aprobada en 1996: pocos meses después se firmó el acuerdo sobre los ADPIC. En ese momento, Brasil incorporó algunas medidas conocidas como TRIPS-plus, bajo la presión de las compañías farmacéuticas multinacionales y el gobierno de Estados Unidos. Afortunadamente el gobierno logró incorporar a su vez algunas medidas para promover políticas de salud pública.

Hoy, nuevos debates han surgido sobre la ley de patentes. Al mismo tiempo que ofrecen nuevas oportunidades para fortalecer la protección de la salud pública, también abren la puerta a grupos que buscan el fortalecimiento del sistema de patentes. Brasil tiene una de las más antiguas cohortes de pacientes con VIH/SIDA en los países en desarrollo, por lo que experimenta problemas de tratamiento a los que pronto se enfrentarán otros países. Este es el caso especialmente con respecto a la introducción de nuevos fármacos y la introducción de pacientes a nuevos regímenes. El programa de VIH/SIDA de Brasil ha sido considerado como un buen modelo para el resto del mundo durante décadas. El alto precio de las drogas y las restricciones presupuestarias amenazan ahora el principio de acceso universal y la posibilidad de proporcionar las mejores opciones de tratamiento disponibles.

La Associação Brasileira Interdisciplinar de SIDA es la organización que lidera a la sociedad civil para cuestionar la protección de la propiedad intelectual y otras medidas que reducen el acceso a los medicamentos esenciales.